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29 de julio de 2011

Yo, ... y los culos. Una relación difícil.


Difícil, contradictoria o simplemente peculiar.
Trasero, posaderas, asentaderas, nalgas, pompis, orto, etc... seguro que hay decenas de maneras de denominar a tan noble parte, pero llamémosle culo, que puede sonar vulgar, pero que todo el mundo lo entiende, no ?
Pequeños, redondos, firmes, prietos, bien definidos, limpios y sin pelos, así son mis culos ideales, aquellos en que no necesito que me lo pidan, para echarle un "bocao" o unos buenos lametones, e incluso llegan a despertar en mí, mi lado activo-follador.(1ª Categoría)
Si no son tan pequeños, pero guardan cierta proporción al cuerpo de su poseedor, tienden a la redondez aunque no sea exacta, flaquean un poquito en firmeza o "pretura", limpios, eso sí,  y siguen sin tener pelos aún puedo hincarles el diente y/o pasear mi húmeda lengua por el ojete caliente, sin demasiados reparos :-) (2ª Categoría)
Cuando el tamaño del respectivo se le puede considerar grande o si por el contrario, la propia definición de culo le va un poco sobrada, si en cualquier aunque limpio haya presencia capilar, mis manos sobarán y acariciarán, y algún beso o mordisco furtivo llegará, pero no mi lengua lamedora.(3ª Categoría).
El resto (4ª Categoría).
Hasta aquí mis gustos. Ahora vienen las contradicciones.
Mis dos parejas siempre han estado, por escasez, más bien en los de tercera categoría. Obviamente, sus otros méritos rebajaban a la categoría de minucia estos detalles nalgueros.
Y mis dos Amos, curiosamente por lo contrario en ambos, y por lo peludo en uno, también estarían en los de tercera categoría.
Y aquí curiosidades... Debo, como buen perro que intento ser, lamer el culo de mi Amo, aún si sus nobles posaderas están en mi tercera categoría? Pues la respuesta la tengo clara. Si, siempre que así me lo ordene, e incluso aquel que no siendo suyo me ordene lamer. De hecho, no concibo que un buen perro no le lama el culo a su Amo.
Mi Amo, el del culo peludo, afortunadamente no me lo hacía lamer muchas veces.
Sin embargo, el otro Amo que tuve anteriormente, curiosamente me eligió, entre otras cosas, pero que eso fue bastante decisivo, por lo bien que se lo lamí la primera vez. Así me lo hizo saber al cabo de un tiempo.
- Joder, que bien lo hace. Este perro tiene que ser mío - me dijo que pensó aquel día.
- Anda... Lámame el culo-, me dijo aquella primera vez.
Yo, me lo quedé mirando. Estaba limpísimo, pero pecaba un poco de grande (para mi gusto, evidentemente), flaqueaba un poco de dureza y firme, pero tampoco demasiado.
Pero era un Amo potencial, y me daba buenas vibraciones, así que hice un poco de tripas corazón y me puse a la labor.
En las siguientes ocasiones, no había sesión en que no hubiera un largo, larguisimo rato que no tuviera la labor de lamerlo y relamerlo.
Estaba claro que si me aceptaba, y por la parte que me tocaba también, aquello iba a entrar dentro de la rutina. Y así fué.
Pero, al cabo de un tiempo, pasó que me moría por lamérselo. Lo encontraba siempre limpio, cálido, acogedor y dulce... dulcísimo.
Y lo más importante, derretía de placer a mi Amo.
De hecho fue el primer culo que llegué a adorar y comer con pasión. Antes apenas había probado los de otras categorías.
A día de hoy, cuando me preguntan, o tengo que poner en un perfil sobre este gusto, se me presenta la duda. Digo sí, digo no o digo depende ?.
Diga si o diga no, no es exacto, y si digo depende, tengo que soltar todo este rollazo, jejeje...
Y ahora lo digo bien claro: Depende.

Perdoneu, però algú ho havía de dir !!!
(Perdonad, pero alguien tenía que decirlo!!!)

Y vosotros, que tal se os dan los culos ? ;-)



 

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