Páginas

15 de octubre de 2016

Y siguió en... Men's y The Factory (Segunda parte) - Noche de folladas.





En el Men's

La noche aún era muy joven cuando, saliendo del Free Eagle, encaminé mis pasos hacia el Men's.
Aunque una vez ya me había corrido, no esperaba conseguir nada en particular.
Haría un poco de tiempo tomándome otra cerveza y luego ya se vería.
De Men's diría que en 20 años no ha cambiado nada, y si lo ha hecho, ha sido muy poco pues seguía reconociéndolo en mi memoria como un déjà vu, al menos la zona bar del local.
Más espacioso que el Free Eagle , hasta con un poco de zona más ancha para bailar, dos escaleras que bajan que van a la zona de cruising, donde se hallan también los lavabos y tres cabinas iluminadas, cuya luz era prácticamente toda la que la zona disponía, ofreciendo rincones muy oscuros, dignos de lo que realmente se podría llamar cuarto oscuro con todas las de la ley, y en donde se ubicaban varias jaulas, una de las cuales tan buen recuerdo me traía...(Ver post: Torremolinos 1997, el comienzo del viaje).

Y tras varios paseíllos entre penumbras, y algún toqueteo, la historia casi se repitió.
Un tío me cogió del brazo, sin más preámbulos, me llevó a una de las jaulas situadas en la zona más oscura y allí, se colocó un condón el solito y me folló con su polla de mayor envergadura que la de Juan, pero eso sí, apenas unos minutos, y no todo el resto de la noche como la vez anterior.

Desde luego que la noche se iba calentando.
No era ni la una, que aún me parecía un poco temprano para recogerme, y ya me habían follado dos tíos, cosa que muchas veces no consigo en semanas en Barcelona.
Decidí cambiar de ubicación, con menos ganas de nada más, pero con la curiosidad de seguir conociendo los sitios previstos.
Y me dirigí hacia The Factory Leather Gay Bar, fuera de La Nogalera, pero a apenas 5 minutos de distancia.

En el The factory

Lo primero y diría único que llama la atención del local es que la entrada en medio de la calle, en unas escaleras que bajan.
Por lo demás, el local es grande, con varias estancias bien diferenciadas.
En una parte, la zona del bar amplia, sobria, y las otras tres juntas en el otro lado. A saber, una sala equipada con una gran cama en la parte central, un sling, un par de neumáticos (diría yo), y un andamio metálico; otra sala compartimentada a los lados donde se encuentran los glory holes, y un pasillo que lleva a los lavabos.

Cuando llegué no me pareció que hubiera mucha gente, pero creo que era más bien por lo espacioso del lugar. También era relativamente temprano, así que no me sorprendía.
Me pedí una cerveza, una Mahou o una Cruzcampo, ahora no recuerdo bien, y me fui para la zona caliente.
Junto al sling, habían dos tíos altos, y de buen ver en la medida que la penumbra dejaba intuir, ya que sin ser propiamente un cuarto oscuro, la luz era bastante tenue y difusa como para no percibir al detalle.
Allí estuvieron dándose el lote todo el rato que estuve, primero en un lado, luego en el otro, sin dar pie a terceros.
Yo ni lo intenté. De hecho, ni se me ocurrió inmiscuirme.
A veces se disfruta más, simplemente viendo y observando los ires y venires del personal.

Un tipo bajito, que era lo que veía a contraluz intento meterse en medio del par de buen mozos, pero, obviamente por lo que ya había visto con otros, fue rechazado.

Como yo estaba cerca, se quedo junto a mí.
O por eso creía yo que se quedaba a mi lado.
Así que aproveche la similitud corpórea y cercanía, toqué suavemente su pecho y me agaché a mamarle un poco su discreta, pero suficiente polla para un buen trabajito.

- ¿Te gusta lamer culos?- me dijo, de repente.
- Pues depende- le contesté, que es lo que suelo decir cuando me lo preguntan.
Siempre pienso en mi post que escribí sobre el tema, y esta vez no fue la excepción, pero evidentemente no podía remitirle a que lo leyera. (Post: Yo...y los culos.Una relación difícil).
- Prueba el mío, que está bien limpio !!!- continuó todo decidido.

Se subió a la cama central y se dispuso a cuatro patas, con el culo en pompa encarado hacía mí.
De nuevo me agaché, curioso de mí, y como buen perrete me puse primero a olfatear.
-Ummm- oler, olía bien, que ya es mucho.
Y ni corto ni perezoso me puse a lamer aquel chiquito, suave, rico y limpio culete, que se abría cada vez más con cada uno de mis lengüetazos.

Con la excitación del momento, en un dicho y hecho, mi polla penetró casi por su voluntad, aquellas entrañas, húmedas y lubricadas de mi propia saliva.

Y me ví allí de pie, agarrándole de las nalgas, dándole alguna palmada y follándomelo sobre aquellas colchonetas que hacían de cama en el centro de la sala, a la sutil luz de aquellas penumbras, tal como se dice, largo y tendido.

Pero como yo ya había tenido más que suficiente aquella noche, primero con los roces y mamadas en el Free Eagle, y luego con la follada en el mismo local y en el Men's, no tenia ni demasiadas ganas ni excesivas fuerzas de estar mucho rato dándole que te pego al muchacho, y más viendo que no tenia fin al disfrute y gozaba y retorcía de placer entre suspiros y gemidos, como perra en celo.

- Bueno, ya esta bien- le dije, dándole unas palmaditas suaves en las nalgas, y retirando tranquilamente mi ya cansada polla.
- Pues para no gustarte follar, a este culo te lo has trabajado más que bien !, comentó, para mi sorpresa.
- ¿Y que sabe este de si me gusta follar o no?- pensé, preguntándome para mí mismo.

Fue cuando relacioné este comentario, con su tranquilidad al situarse cerca de mí , su cierta soltura al entrarme con su pregunta de si me gustaba lamer culos y su rápida resolución al colocarse en posición para que me lo comiera, su discreta polla... Ahí fue cuando me dí cuenta que era Juan !.

- Hostia, que sorpresa !- exclamé - no te había reconocido!.
- Que gracia !,- proseguí- no me había dado cuenta que eras tú. Parece que nos hayamos hecho un intecambio los favores!.

Nos reímos, fuimos al lavabo a adecentarnos un poco, y yo ya me marché.

Ya eran las dos de la mañana, y como a la vuelta hacia mi pensión el Men's pillaba de paso, se me ocurrió entrar de nuevo.

De nuevo en el Men's

Me pedi una cerveza, más que por ganas de beber, como peaje para bajar directamente abajo, a la zona de cruising.

Se percibía claramente que había más gente que cuando me fui anteriormente.
Pero la historia volvía a ser la misma: mucho toqueteo y poco mamoneo.
Y casi de igual manera, un tío de polla gorda, más que las dos anteriores que me habían follado, rígida y dura me la metió allí mismo en medio del cuarto oscuro.
Obviamente tenía los pantalones medio bajados, el culo al aire y el agujero predispuesto.
Fue un polvo-colibrí, de apenas tres segundos en pleno "vuelo", básica y principalmente porque lo rechacé en cuanto pude pues no me apetecía que me desgarraran el ojete.
Aún suerte que las pollas que me follaron fueron de menor a mayor tamaño, y de mayor a menor satisfacción... todo hay que decirlo.

Eran las tres y volvía de mi primera escapada nocturna, más que bien servido y satisfecho.



8 comentarios:

  1. Una vez más, sana envidia de esos encuentros con culos dispuestos, pollas duras y cuartos oscuros.
    Felicidades y aquí quedamos babeantes a la espera de más.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Maresme :-)
      Habrá más, aunque no siempre la cosa fluye tan apaciblemente. No siempre hay culos, pollas ni bocas dispuestas.
      Hubieron noches más tranquilas.

      Eliminar
  2. Ostras que noche la tuya allí en tu breve retiro!! Perrete tuviste sexo a tope tres veces follado, una en la que follas tú, tus mamadas. Como dice un comentario de "Maresme" que envidia sana.
    Me dan ganas de que seas mi perra, o viceversa, pero sigo dudando de visitar esas "zonas de penumbra".
    Un relato conciso, caliente, húmedo para quien lo lee. Y lo que aprende uno de esas " zonas de penumbra"!.
    Sigue así Perrete

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues si.
      Empezar así la primera noche que sales, como que te anima bastante para seguir explorando las noches venideras.
      Obviamente es excepcional, pues para que me ocurra esto en Bcn por las tardes de escapada (tres que me follen y una follar yo ) pasan meses, y de una en una, jajaja...
      La mejor predisposición para ir a una "zona de penumbra" es ir sin ninguna expectativa, de ningun tipo. Y simplemente aceptar lo que ese dia te encuentres, y adaptarte.
      Un dia puedes decepcionarte nada más entrar, como sorprenderte por lo contrario.
      E incluso cambiar de opinión al rato que lleves allí y acabar de pasartelo de bien como te lo imaginabas, o todo lo contrario y resultar casi un desastre.
      Cada momento es único, para bien o para mal.
      Y ocurra lo que ocurra, no es garantía para que se repita.

      Eliminar
  3. Muy buen relato, y como yo estuve en Torremolinos la semana anterior, me a parecido como " déjà vu", con la descripción exacta del factory y de su ambiente....Muchas gracias. DDV

    ResponderEliminar
  4. Vaya un relato diferente, muy diferente al de la sauna. Me alegro que lo pasases bien. ¿Que tal el reencuantro con la jaula?. Lo bueno que tienen esos sitios que nunca cambian es que en cada rincón tienes un recuerdo... llevan ese aroma de nostalgia. Me alegro que te lo pasases bien.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hubiera sido un sacrilegio a la memoria hacer nada en la misma jaula, jajaja...
      Es broma, no hubo ocasión.
      Esta vez, las experiencias interesantes ocurrieron en las cabinas del centro, pero eso ya lo contaré ;-)

      Eliminar