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22 de octubre de 2016

Una noche de 2 jotas (Juan y Joseba) - En el Free Eagle y Men's - Segunda noche






-¿Perdón?, le contesté al camarero entre sorprendido e incrédulo.
A raiz de qué me contesta en alemán si le he pedido claramente una cerveza!
-Que si quiere' una warsteiner!- me repitió más despacio y señalándome esta vez el nombre de la misma.

Y es que, entre que no acabo de dominar el peculiar acento andaluz, el ruido de la música, el germánico nombre de la birra y la penetrante mirada del camarero, todo era confusión.

Pues si.
De nuevo, con una diferencia de unas pocas horas, en el mismo día, volvía a tener una conexión visual intensa e inesperada.
¿Tenía monos en la cara?,¿O era el guapo que tenía subido?,¿O que cosa irradiaba yo aquel día para que me miraran así, precisamente dos camareros, porque en la sauna fui bastante invisible?

Tras servirme, el chavalito, bajito con barba y tipo osete, no paraba de observarme, con mirada curiosa, escrutadora e inquisitiva, pero sin embargo huidiza.
En cuanto coincidía con la mía, la desviaba, para simular estar haciendo algo.
Desde luego el lugar, el Free Eagle, bar gay de copas en La Nogalera, era más apropiado que el restaurante normal y sencillo del mediodía para este tipo de miradas, y el ambiente da un poco más de pie, si un es decidido a entablar conversaciones más sugerentes e insinuantes.

A la par que me parecía gracioso, me incomodaba un poco.
El asunto no llegó a más, y al cabo de un rato, como al fin y al cabo tampoco me daba conversación, me fui hacia el fondo del local, si es que puede haber un fondo en local tan pequeño.

Y allí estaba Juan culobonito ! (Ver posts anteriores: Primeras sorpresas y noche de folladas)
Sentado en un taburete observándome también.

- Anda! - No te había visto, le dije.
- Ya me había dado cuenta, ya - me respondió riendo.

Y en mi intento se ser un poco más sociable, me quedé y nos pusimos a charlar.
Resultó ser de Ávila, que solía venir a Barcelona una vez al año porque le encantaba, que a Madrid iba cada vez menos porque el ambiente estaba cada vez peor, cosa que me extrañó pues siempre he pensado lo contrario. En mi experiencia, Madrid, sexo y morbo son inseparables. O al menos lo eran.

-¿Que edad tienes?- me preguntó.
-¿Que edad crees que tengo?- ingenuo de mí, pregunté a modo de respuesta.
- Pues poco más o menos la misma que yo- dijo él, todo convencido, mencionando a continuación su edad.

Me cagué las patas pa'bajo, me quedé blanco del disgusto y casi le arreo un puñetazo.
Pensaba yo que me iba a soltar cuarenta y tantos y no va el tío que resultaba tener 12 años más que yo.
Cierto que, pensé, date por contento que se conservaba muy bien.

El camarero, entretanto, iba echando esquivas miraditas.

Mantuve el tipo, mostrando más sorpresa que disgusto, y acabamos bajando a la zona de cruising.
Allí, tras un rato de toqueteos y magreos para calentarnos, y una buena mamada que no se merecía, comentó:

- Pues va a ser que hoy toca que te folle!.
- Oh!, que tragedia!- contesté riendo. La expectativa de ser follado me cambió de humor rápidamente.
-¿ Aquí o en nuestro rincón?- dijo refiriéndose a elegir entre follar en la zona de cruising, junto a la camilla o   ir, como habíamos hecho el día anterior, al lavabo.
- Mejor aquí, que tiene más morbo - le contesté.

- Oye!, mejor lo dejamos- le dije al poco de comenzar - me está doliendo.
Paró y me dió de mamar, cosa que tampoco duró ni un segundo... había salido con demasiado sabor a elementos extraños.
Nos fuimos al lavabo, yo a enjuagarme y él a limpiarse.
Tarde un poquito más en volver, y cuando lo hice ya se estaba follando a un tipo grandote que andaba por allí.
Desde luego, Juan no perdía el tiempo.

Me acerqué, y el grandote se agachó, comenzándome a mamar un buen rato. Mientras, otro tipo se ponía detrás de Juan para intentar o simular follárselo, formando ya un trenecillo de cuatro.
Después de varias maniobras de enganche y desenganche, me vi, no me preguntéis como, follándome de nuevo, como lo noche anterior al susodicho.

-¿Pero esto que es?- pensaba mientras me lo cepillaba.

En un momento que uno se le acercó para darle biberón, y aprovechando que lo dejaba servido y bien amorrado, me fui, un tanto confuso.





"I love to hate you" de Erasure sonaba cuando entraba en el Men's
El video de principios de los 90 inundaba la pantalla.

"... I´m crazy flowing over wiht ideas, a thousand ways to woo a lover so sincere?.. And the lovers that you sent for me didn't come with any satisfaction guarantee...".

Después de otro video, de Donna Summer y Shame de Robbie Williams, decidí bajarme con la cerveza a la zona de cruising.

Estaba más o menos igual de concurrido que la noche anterior a esa hora.
Tras los típicos toqueteos de anónimas manos de un cuarto oscuro, hubo un primer intento de follada de una macropolla, posiblemente la del mismo tipo que consiguió metérmela por unos segundos el día anterior, pero ni me dejé habida cuenta del tamaño y que tenía, no lo había olvidado, el culete dolorido.
Luego un tipo comenzó a tocarme, palparme y me cogió del brazo, sin mediar palabra, metió en la jaula más próxima.
-¿Te gusta follar? Es que yo soy pasivo - sonó en mi oído una voz viejuna y temblorosa, aderezado con un fuerte acento local.
-No!- contesté casi espantado, y me salí.

Minutos más tarde, una sombra a contraluz vino directo hacia mi.
-¿Te gusta dar lluvia?- inquirió, dejándome un tanto sorprendido.
- No - contesté, marchándose el tipo tan rápido como vino, sin darme tiempo a decirle que prefería recibirla, claro que, por otro lado, no sé si lo hubiera hecho allí.

Viendo que la cosa no se encarrilaba ya estaba barajando la opción de irme, cuando topé de frente con un tipo de unos 30/40 años, de camisa abierta dejando el torso desnudo.
El toqueteo y la mamada que le siguió inevitable dado el bonito manubrio que al tacto se distinguía.

-¿Te vienes a una cabina?- preguntó, a la par que pensaba que iba muy rápido.
-¡Vale !,- respondí sin pensármelo dos veces. Me iba a ganar en rapidez, hombre!.

No me había equivocado mucho en la edad, cuando lo ví bajo la luz de la cabina.
Alto, calvo, moderado pelo en pecho, fofisano de buen ver, cara de buena persona con cierto aire a cura, pero mirada un punto viciosa.

Resulta siempre un momento de máxima expectación ese intervalo entre que se decide ir a una cabina y el momento que se llega a ella y comienza de nuevo la acción.
Normalmente, en mi caso, suele ser frustrante, y el asunto solo dura unos minutos. Por eso, en parte, suelo ser reacio a acceder a la primera en retirarme a un cuarto para seguir lo iniciado en una darkroom, pasillo o sauna.

En esta ocasión me imaginaba que iba a ser una simple, pero buena comida de pollón.
Pero rápidamente, el mamoneo se convirtió en una buena follada de boca, con bruscas embestidas hasta la garganta, pollonazos en la cara, aderezado con algún que otro cachete en la misma y en las nalgas.
Todo junto a una insistente perforación de ano con sus juguetones dedos, que tenía constantemente que indicar que fuera con un poco más de cuidado porque me dolía, y entre una cosa y otra, un contundente pezoneo, que todo en su conjunto me hacía sentir como una vulgar, pero auténtica, puta.
Para que engañarnos...

Al final, con tanta insistencia y para sorpresa mía consiguió follarme no solo con sus habilidosos dedos, sino que llegó a metérmela, dándome un buen meneo con su sabrosa y dura polla, sin apenas en mínimo dolor.
Todo un logro, gracias principalmente a su perseverancia.

Algo que lo que mucha gente carece.
Y es que, quien algo quiere, algo le cuesta.

- ¿Como te llamas?- preguntó ya en la fase de limpiarnos un poco después de su espectacular corrida desperdiciada en el suelo.
- Davíd -contesté, usando mi recurrente nombre para estos casos.
Que más da como uno se llame o deje de llamar, si  lo más probable es sólo lo vas a ver en ese momento.
- ¿Y tú?- le pregunté, tanto por cortesía, como para ponerle nombre al momento.
- Joseba.

Tuvimos una corta conversación mientras nos vestíamos de nuevo.

- Espera que sin gafas no veo nada - comentó.
- Oh, eres tú!- dijo un tanto sorprendido - bueno.. que a mi me gusta la gente- continuó a modo de excusa.
No tengo ni idea de que había querido decir con eso.
Pero tampoco le dí mayor importancia.

Con todo, ya era la una y media de la noche, y me daba por más que satisfecho.
Tranquilo y relajado volví para la pensión a intentar dormir largo y tendido.

Pero, sólo fue un deseo.




6 comentarios:

  1. Aleccionador post, sobre todo para mí, que acabo de perder toda esperanza contigo, porque no te sobrepaso en doce años como "Juan", no, sino casi en veinte. O sea que como tampoco debo estar tan bien cuidado, me temo que me acerco más al de la voz viejuna, jeje.
    Dejando aparte las bromas y veras, muy buen post de una noche bastante completa, después de todo.
    Pero, aún así, me quedo con la sensación de que lo mejor está por llegar. No tardes!

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    1. Fue un cúmulo de detalles, no sólo la supuesta avanzada edad.
      La química entre las personas es algo difícil de entender a veces.
      Respecto a aquella noche no pasó nada más.
      Cuando digo que dormir largo y tendido se quedó en un deseo es porque dormí poco y mal :-)

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  2. Me alegra que Joseba te haya echo sentir como una puta. Sin duda es una sensación mas que placentera.

    ¿Sabes que eres un puto cabrón y me estas dando ganas para ir a visitarlo?. De echo ya le he propuesto hacer una incursión a mi sumiso, aunque no se cuando.

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    1. Pues si. Lo sorprendente es que no apurara más la noche y me diera por satisfecho, decidiendo recogerme relativamente tan temprano.
      Jejeje... me alegro que le haya motivado, pero antes asegúrese de elegir bien el local e ir mejor un dia que tengan alguna fiesta especial.

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  3. El que algo quiere algo le cuesta. Es una verdad muy grande. Yo quiero como Maresme disfrutar te, quiero que fueses "mi puta por un rato", quiero rociarte con mi lluvia dorada, quiero que me mires a la cara mientras te follo la boca... Pero antes he superar la reticencia de volver a pisar una sauna.
    Tu,Perrete, no es que en ese instante tuvieses un subidón de guapura, para este lector lo eres además de una excelente persona.

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    1. Gracias, ya me has ruborizado y puesto caliente, jajaja ;-)
      Bueno, hay que decir también que los objetivos, en general, poco a poco, se consiguen dando pasos hacia adelante, aunque si es necesario alguno hacia atrás, pero en su conjunto ir avanzando.

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